Disolvente
Un disolvente se utiliza para regular la viscosidad y la tasa de evaporación en pintura, imprimación, masilla o barniz transparente. Con un disolvente, se pueden ajustar las propiedades de aplicación para que el producto se use de forma óptima en diferentes ambientes, según la temperatura y la humedad.
uso y tipos de disolventes
Los disolventes tienen un propósito general y se emplean en una amplia variedad de aplicaciones. Comúnmente, se usan como solventes para limpiar pinceles, pistolas de pulverización o herramientas después de pintar. Además, son esenciales para regular la viscosidad y la tasa de evaporación de pinturas, imprimaciones, masillas o barnices, facilitando su aplicación en distintos materiales y condiciones.
guía para elegir y usar disolventes
La cantidad de disolvente a usar varía según el tipo de pintura: pinturas a base de agua, solventes o acrílicas tienen diferentes proporciones recomendadas. Siempre es fundamental seguir las indicaciones del fabricante para obtener los mejores resultados y evitar problemas en el acabado.
Para pintura de automóviles, el disolvente facilita la aplicación y ayuda a disolver posibles obstrucciones durante el pintado. Además, existen diferentes tipos según la temperatura ambiente:
- Disolvente rápido (corto): recomendado para temperaturas bajas (por ejemplo, menos de 15°C), acelera el secado en condiciones frías.
- Disolvente normal (medio): ideal para temperaturas moderadas (entre 15°C y 25°C), ofrece un buen equilibrio entre tiempo de secado y manejo.
- Disolvente lento (largo): usado en temperaturas altas (más de 25°C), prolonga el tiempo de secado para evitar un secado demasiado rápido.
También es útil para barnices transparentes, mejorando la atomización y el flujo durante el secado. Nuestra gama incluye disolventes de celulosa y disolventes especiales para retoques que ayudan a fundir la pintura vieja con la nueva para reparaciones rápidas y efectivas.